La energía cosquilleándote por todo el cuerpo, las pupilas dilatadas por el exceso de marihuana y un amargo sabor en la boca producto del tabaco y lo ya anteriormente quemado, luego las inevitables ganas de reírte y salir corriendo enérgicamente a la entrada, bajando así las escaleras del subterráneo para sumergirte en el homogéneo bailar de las personas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario